Es como si estuviera esperando. ¿Esperando qué? Esperando que las cosas, nuevamente, no funcionen. Si, creo que todo funciona así. Al menos en mi vida ya es costumbre.
Quizás hay resignación. Pero la verdad es que llegué al punto en que detesto sufrir. Odio sentirme mal y deprimirme cuando las cosas no salen como hubiese deseado (lo cual ocurre casi un 70% de las veces). Quizás ahora solamente espero que nuevamente, no funcione. Que nada se de y que por gente externa, todo se caiga en pedacitos.Espero que algún día la vida me sorprenda. Y por fin, algo vaya más allá. Que se rompa ese insoportable círculo. Que se repite una y otra vez. Que se de algo distinto, que se rompa esta absurda monotonía. Que mi vida tenga algo más de sentido.
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