domingo, 19 de septiembre de 2010

el miedo a sonar estúpido

Acabo de leer algo hace unos momentos atrás. Y no puede evitar dejar mi estudio de lado y ponerme a escribir esto. La verdad es que en estos 2 últimos meses, mi capacidad de concentración ha disminuido notablemente. Y nuevamente hoy doy fe de esto.

Si, mientras estudiaba Constitucional y para distraerme un rato, actualicé Twitter. Y después de unas cuantas cosas, leí una frase. Sabia frase. En fin…se que nadie entiende a que me refiero (ni yo misma algunas veces), pero  últimamente he perdido el miedo a sonar estúpida. Antes me reía de la gente, sus “sobredosis de azúcar” y de todas las actitudes, sentimientos y situaciones que derivan de eso. Ahora no. Como dicen: “no pasa hasta que te pasa”.

Y sí. Sueno estúpida la mayor parte del tiempo. 0 autocontrol. Estoy bien, estoy mal. Estoy triste, estoy FELIZ (si, una palabra que me ha traído más de algún problema xD). Lo peor de todo es darte cuenta de lo que te pasa. Y a pesar de todo no hacer nada al respecto. Pero en mis momentos de normalidad logro pensar fríamente las cosas. Y me doy cuenta que me acerco a un horrible abismo. Esto ya está empezando a importarme en demasía. Y no está bien. Porque sé que la que saldrá perdiendo seré yo, que tengo 0 oportunidad y que terminaré sufriendo. Quisiera que todo fuese más fácil, pero sé que sería utópico. Imposible. 
En fin…solo seguiré  un consejo que me dieron: “dale tiempo al tiempo”

Sólo queda esperar.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

jet lag

Son casi las 7pm. No hay ruido en casa. Mis papás no están y mi hermana duerme. ¿Yo?. Trato de evitar a toda costa quedarme dormida. Maldito jetlag.

Llegué hoy pasado el medio día al aeropuerto, luego de casi 2 días de viaje. Recuerdo que la fila era interminable en policía internacional. Llegué a casa un par de horas después, muerta de sueño y sin ganas de nada. Almorzamos y después de un breve “descanso” revisando la cantidad impresionante de emails que llegaron al blackberry, me dispuse a revisar u-cursos. Si, mi tortura universitaria.

En fin, tengo esa extraña sensación que en el breve lapso de tiempo que no estuve, pasaron mil cosas. Es difícil de describir, pero es cierto. Siento como si mi ausencia hubiese sido por algo más de un año. Suena exagerado quizás, pero así es.

No tengo ganas de escribir tampoco. El cansancio acumulado me está pasando la cuenta.