lunes, 28 de marzo de 2011

en mi camino a ser feliz.




Alguien me dijo por ahí que olvidar no es fácil. Pero que si se logra. El problema es que no es fácil hacerlo cuando tu mente aún detecta señales. Por otro lado, es como intentar cerrar un capítulo que no se escribió. ¿Como logras darle un final?¿Como dar vuelta la página?


Sólo diré que pese a todo, cada día busco volver a ser feliz. Como dije en un post anterior: ‘quiero volver a sonreír…no para el resto, sino para mi’. Y hoy, puedo decir que por fin pasó algo que me indicó que si, se puede olvidar. Que puedo avanzar, que puedo seguir adelante. Que no te necesito para ser feliz. Que mis días ya no dependen de ti. Que ahora al verte, cada día siento menos ese tierno nerviosismo. Que el ignorarte me hace feliz. Que ya no necesito mirarte para ser feliz. Ver tu cara de desconcierto y confusión al no lograr mi atención me alegra. Ver tu cara de extrañez y tristeza al ver que no te presto atención ni escucho tus historias. Al ignorarte por completo.

Me alegra (aunque me apena decirlo) que sientas lo que sentí. Ese ‘si te he visto no me acuerdo’ duele. Y espero que ahora lo entiendas. Nunca leerás esto. Lo sé. Pero soy feliz con el hecho de que el mundo sepa que estoy en mi camino a ser feliz, o al menos, en mi camino a intentarlo.    :)

sábado, 19 de marzo de 2011

Última dedicatoria.


Esta es la última vez que te escribo. Sólo diré que esto me agota, me corroe. Y me duele. En demasía. Y cuando aquello que se supone te hace feliz comienza a dañar, es mejor olvidar.

¿Odiarte? No puedo. Vivir con odio no es lo mío. Creo que lo mejor es cerrar este capítulo, levantar la mirada y continuar. Es lo más sano. Antes que esto me agote aún más, antes que esto se transforme en sufrimiento. No quiero terminar dañada. No lo merezco.

Huir tampoco es opción. La vida me ha enseñado que lo mejor es enfrentar las cosas. Día a día verte, observando, riendo. Verte todos los días. Quizás verte con otra. En fin, debo estar preparada.

Quizás debo llorar. Pero ten por seguro que será la última vez. Mañana me levantaré y será un día nuevo. Donde me concentraré en mi vida, en retomarla. Continuaré la búsqueda de aquella persona que me quiera de verdad, que se preocupe por mí. Quizás estaré eternamente en dicha búsqueda, no tengo tanta suerte en el amor como otros. Pero no pierdo nada en intentarlo. ¿No crees?