lunes, 25 de julio de 2011


Es como si estuviera esperando. ¿Esperando qué? Esperando que las cosas, nuevamente, no funcionen. Si, creo que todo funciona así. Al menos en mi vida ya es costumbre. 

Quizás hay resignación. Pero la verdad es que llegué al punto en que detesto sufrir. Odio sentirme mal y deprimirme cuando las cosas no salen como hubiese deseado (lo cual ocurre casi un 70% de las veces). Quizás ahora solamente espero que nuevamente, no funcione. Que nada se de y que por gente externa, todo se caiga en pedacitos.

Espero que algún día la vida me sorprenda. Y por fin, algo vaya más allá. Que se rompa ese insoportable círculo. Que se repite una y otra vez. Que se de algo distinto, que se rompa esta absurda monotonía. Que mi vida tenga algo más de sentido.


miércoles, 20 de julio de 2011

Y me piden explicaciones.



Sólo diré que un día me levanté aburrida. De leer siempre lo mismo, de soportar cosas que no debería y de sonreírle al mundo, cuando en verdad no es así.
Me cansé de algunas personas, me hastié de tener que aparentar que todo está bien. Me aburrí de decir siempre que sí, para no quedar mal con la gente. Creo que se me olvidó ser como realmente soy: una persona que no se deja pasar a llevar, que dice todo lo que le molesta y no se guarda nada, que llora cuando tiene que llorar y ríe cuando tiene que reír. Una persona no cínica, honesta y pensativa. Tímida y concentrada. Selectiva sobre a quién le cuento mis cosas.

Mi meta ahora es preocuparme por aquellos que si lo hacen por mi. Que de verdad lo demuestran. Y sacar a esas personas que traen consigo demasiada carga negativa. Siempre me dije: rodéate de gente que te haga feliz. Que te roben sonrisas y te den alegrías. Que te suban el ánimo y se preocupen por ti. Que sean verdaderos contigo.

Hace varias semanas atrás tuve una conversación que me hizo pensar. Y esa persona me recordó a mí. Su postura ante la vida era similar a la mía. Y ahí, después de algunas palabras, me di cuenta que había dejado de ser yo. Que miles de circunstancias me habían cambiado. Cambiado, en gran parte, mi forma de ser. Y que ahora, todo se juntó. Y me di cuenta de muchas cosas.

Quiero volver a ser yo. Pero de forma mejorada. Y más que nada, quiero ser feliz. Sólo eso quiero.