jueves, 2 de diciembre de 2010

Ich weiss nicht.








Why do you always show up when I'm about to forget you?

Why do you always show up when I least expect it

jueves, 25 de noviembre de 2010

sólo eso diré.


Ha sido un día calmo. Casi pacífico. Son las 19.43 hrs. El sol ya entrega sus últimos rayos. ¿Yo? Siento paz. Por primera vez en demasiado tiempo. No se cuanto dure en este estado. Quizás solo será hoy. O quizás un par de horas más. No lo sé. Pero siento una extraña sensación en mi estómago. En mi espalda. Un leve cosquilleo. Me siento llena. Completa. ¿De qué? De un sentimiento extraño. Es una mezcla de paz, alegría, tranquilidad. No sé. Quizás es la época. Se acerca la Navidad. Quizás me puse más emotiva. Me encantaría estar siempre así. Así de plena, así de feliz. Solo eso diré.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Algo me duele. Y no se que es. Es un dolor agudo, punzante. En algún lugar de mi cuerpo. No sé que es. Sólo se que me angustia. Que me corroe. Que no me deja respirar. Había dejado de sentirlo. Si, hace 2 semanas. Pero desde que te fuiste de viaje, volví a sentirlo. 
Y siento que esta vez, es totalmente mi culpa. He tenido 2 semanas pésimas, quizás no tan malas como la vez pasada, pero en general no fueron buenas. Y ayer llegué a mi límite. Y lloré. Si, estaba tratando de evitarlo hace días, pero no pude más. Y curiosamente al escuchar una canción, las lágrimas desbordaron, haciendo estragos. Pero fue reparador. Boté la rabia. ¿Con quien? Conmigo. Con mis malas decisiones. Son cosas simples, pero que pueden ser determinantes. Se me han dado oportunidades. Y siento que no las he sabido aprovechar. Odio que la timidez e inseguridad se apoderen de mí algunas veces. Había logrado superarlo. Había logrado actuar con valentía y confianza. Pero a veces siento que soy muy poco para ti. Es estúpido quizás, pero así me siento. Quizás me confié.
Y me duele. Estar lejos de ti, pero verte a la distancia. Había logrado acercarme a ti, pero siento que esta semana lo arruiné todo. Debí saludarte el lunes. Pero no quise molestarte, estabas estudiando y supuse que no estarías pendiente de mí. Craso error.
Y ayer me llegó un escarmiento. Me enteré (si, por medios virtuales) que al parecer alguien más está a la siga tuya. Y al parecer desde antes que yo. Y tengo miedo de que ella gane terreno. Que sea yo la que salga perdiendo nuevamente. Además, se acaba el tiempo. No quiero que se acaben las clases. Temo que el verano diluya todo. 3 meses es demasiado tiempo. No quiero volver a la soledad de mi casa, al dolor de no verte, a la angustia de no saber que pasa.
Si. Mis peores miedos se cumplieron. Se acabó el tiempo. Solo me queda seguir esperando,  anhelando que cuando sea Marzo nada haya cambiado. Que todo continúe su curso normal y de que quizás (solo quizás), vuelvas a invitarme a salir.
Y si. Corro el riesgo de que leas esto, pero lo veo imposible. Tienes cosas más importantes que hacer que leer mi estúpido blog, lleno de incoherencias, sentimientos y desolación. A veces me gustaría saber que piensas de mí, si vale la pena seguir luchando. No lo sé. Me encantaría ser honesta contigo, pero las oportunidades ya no aparecen.

sábado, 13 de noviembre de 2010

London

Londres. ¿Qué bella ciudad, no? 
En estos momentos siento unas incontrolables ganas de irme allá. De tomar el primer avión que me lleve, de huir. Si. Me encanta huir. A veces puedo ser la cobardía personificada. Pero quizás ya no tanto. Solo sé que cuando tengo pena, cuando estoy triste o cuando me siento completamente feliz, me acuerdo de Londres. Siempre he amado esa ciudad. ¿El motivo? Lo he analizado mil veces, sin poder llegar a una respuesta decente.

Quizás es porque todo lo que me gusta viene de allá. La música, la literatura, los paisajes, la historia, la arquitectura. TODO. En fin. Hacer un listado sería imposible. Y si. Puede parecer algo sin sentido. Lo sé. Pero cuando viaje el 2008, me di cuenta de que no había errado.


Recuerdo cada detalle de mi primer viaje a Inglaterra. Ese frío londinense, esa bruma invernal. Son detalles pequeños los que me hacen amar la ciudad. Sus parques, su gente. El hecho de que sea una ciudad cosmopolita, su riqueza cultural. Sus calles. Su estrechez. Su desorden. Su caos. Su acento. Londres de noche. Sus luces. Sus bares. El Thames. Sus misterios. Su música. Sus parques. Su diversidad. Sus castillos. Windsor. Eton. Los Brits Awards, como olvidarlos. Kensington. Lillie Road. Harrods. El British Museum. Los sándwich de “tuna & cheese”. El EAT coffee. Buckingham Palace.


La segunda y tercera. Breves visitas, pero grandes cosas. El London Eye. La estación de Waterloo. El metro. Que gran experiencia. Heathrow. Como olvidarlo. Viajar en British Airways, lo mejor. Almorzar con una excelente vista. Londres en verano. Sus infaltables nubes. El viento. Sus buses. Sus parques. Sus curiosidades. Picadilly Circus. Oxford Street. Las miles de tiendas de souvenirs. Que manera de gastar dinero en estupideces. El Costa Coffee. Su granizado. ¿Lo mejor? Llegar a las 6 de la mañana a Londres. Y poder ver desde el avión la bruma y el sol de la mañana, dándole un toque místico a la ciudad y especialmente, al Thames. Es fascinante.
Me faltó conocer Oxford. Pero es una excusa más para volver a viajar en otra ocasión.


Sólo diré que a pesar de todo, aún no cumplo mi sueño en un 100%. Me gustaría poder caminar por las calles de Londres. En invierno. Con un abrigo y una bufanda cubriendo mi cuello. Escuchando música. Y recorrer Londres. Mientras la lluvia cae. Si. Musicalizando mí caminar. Y mi vida también. Y algo tan simple como eso me haría completa y absolutamente feliz.

lunes, 18 de octubre de 2010

volver a sonreír

Es extraño. Mi semana anterior fue una de las peores del año. Estuve triste. Que peor que sentir que todos y todo está en contra tuya. Pero a pesar de lo acontecido, siento que es hora de seguir. De tratar de sonreír nuevamente. Mi vida se ha vuelto una vorágine de emociones y sentimientos, todos ellos sujetos a una volatilidad cada día más notoria.

Aún me cuesta sonreír. Si. Pero no mediante la expresión externa de una sonrisa, sino dentro de mí. Necesito volver a sonreír para mí. No para el resto.
Sigo sin entender que me pasa. Que siento. Sólo se que hay momentos en que pierdo el control de mis emociones. Se me notan en exceso, soy demasiado obvia. Tengo miedo de hacer el ridículo. Que te rías de mí. Que me encuentres estúpida.


Esto que escribo es casi un fluir de la conciencia. Son miles de ideas mezcladas de lo acaecido en las últimas semanas. Vuelvo a mencionar. Que desastre mi vida. Pero si no fuese así, ¿perdería emoción, no?
Los momentos de felicidad son pocos. Recuerdo incluso la fecha del día de mayor felicidad este año. En julio. Todavía hacía frío. Y sin ninguna esperanza, sin esperar nada, vi como mi vida daba un giro de 360 grados. Como mi espera se transformaba en esperanzas. ¿Infundadas? Quizás. Ese día fue perfecto. De aquellos que se dan al azar y son escasos en la vida.

En fin. De ilusiones no se puede vivir. Si. Tendré que seguir adelante, no puedo quedarme estancada en esta  etapa de mi vida. Hice todo lo que estuvo a mi alcance. Y no lo logré. Pero debo mirar hacia adelante. Y volver a sonreír. No para el resto, sino para mí.

domingo, 19 de septiembre de 2010

el miedo a sonar estúpido

Acabo de leer algo hace unos momentos atrás. Y no puede evitar dejar mi estudio de lado y ponerme a escribir esto. La verdad es que en estos 2 últimos meses, mi capacidad de concentración ha disminuido notablemente. Y nuevamente hoy doy fe de esto.

Si, mientras estudiaba Constitucional y para distraerme un rato, actualicé Twitter. Y después de unas cuantas cosas, leí una frase. Sabia frase. En fin…se que nadie entiende a que me refiero (ni yo misma algunas veces), pero  últimamente he perdido el miedo a sonar estúpida. Antes me reía de la gente, sus “sobredosis de azúcar” y de todas las actitudes, sentimientos y situaciones que derivan de eso. Ahora no. Como dicen: “no pasa hasta que te pasa”.

Y sí. Sueno estúpida la mayor parte del tiempo. 0 autocontrol. Estoy bien, estoy mal. Estoy triste, estoy FELIZ (si, una palabra que me ha traído más de algún problema xD). Lo peor de todo es darte cuenta de lo que te pasa. Y a pesar de todo no hacer nada al respecto. Pero en mis momentos de normalidad logro pensar fríamente las cosas. Y me doy cuenta que me acerco a un horrible abismo. Esto ya está empezando a importarme en demasía. Y no está bien. Porque sé que la que saldrá perdiendo seré yo, que tengo 0 oportunidad y que terminaré sufriendo. Quisiera que todo fuese más fácil, pero sé que sería utópico. Imposible. 
En fin…solo seguiré  un consejo que me dieron: “dale tiempo al tiempo”

Sólo queda esperar.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

jet lag

Son casi las 7pm. No hay ruido en casa. Mis papás no están y mi hermana duerme. ¿Yo?. Trato de evitar a toda costa quedarme dormida. Maldito jetlag.

Llegué hoy pasado el medio día al aeropuerto, luego de casi 2 días de viaje. Recuerdo que la fila era interminable en policía internacional. Llegué a casa un par de horas después, muerta de sueño y sin ganas de nada. Almorzamos y después de un breve “descanso” revisando la cantidad impresionante de emails que llegaron al blackberry, me dispuse a revisar u-cursos. Si, mi tortura universitaria.

En fin, tengo esa extraña sensación que en el breve lapso de tiempo que no estuve, pasaron mil cosas. Es difícil de describir, pero es cierto. Siento como si mi ausencia hubiese sido por algo más de un año. Suena exagerado quizás, pero así es.

No tengo ganas de escribir tampoco. El cansancio acumulado me está pasando la cuenta.