miércoles, 20 de julio de 2011

Y me piden explicaciones.



Sólo diré que un día me levanté aburrida. De leer siempre lo mismo, de soportar cosas que no debería y de sonreírle al mundo, cuando en verdad no es así.
Me cansé de algunas personas, me hastié de tener que aparentar que todo está bien. Me aburrí de decir siempre que sí, para no quedar mal con la gente. Creo que se me olvidó ser como realmente soy: una persona que no se deja pasar a llevar, que dice todo lo que le molesta y no se guarda nada, que llora cuando tiene que llorar y ríe cuando tiene que reír. Una persona no cínica, honesta y pensativa. Tímida y concentrada. Selectiva sobre a quién le cuento mis cosas.

Mi meta ahora es preocuparme por aquellos que si lo hacen por mi. Que de verdad lo demuestran. Y sacar a esas personas que traen consigo demasiada carga negativa. Siempre me dije: rodéate de gente que te haga feliz. Que te roben sonrisas y te den alegrías. Que te suban el ánimo y se preocupen por ti. Que sean verdaderos contigo.

Hace varias semanas atrás tuve una conversación que me hizo pensar. Y esa persona me recordó a mí. Su postura ante la vida era similar a la mía. Y ahí, después de algunas palabras, me di cuenta que había dejado de ser yo. Que miles de circunstancias me habían cambiado. Cambiado, en gran parte, mi forma de ser. Y que ahora, todo se juntó. Y me di cuenta de muchas cosas.

Quiero volver a ser yo. Pero de forma mejorada. Y más que nada, quiero ser feliz. Sólo eso quiero.

miércoles, 22 de junio de 2011


Desde hace demasiado tiempo no puedo escribir algo de forma decente. Suelo abrir la página de Word y mirar la pantalla en blanco por largos minutos. Y luego la cierro. O sólo escribo un par de líneas sin sentido, que luego borro y elimino.

Ni idea que. Quizás mi vida volvió a la normalidad. Quizás perdí la capacidad de escribir. Quizás no quiero analizar más. Quizás no quiero perderme nuevamente entre las frases y letras de esto. 

Quiero vivir, sentir.

sábado, 14 de mayo de 2011

:)


Me levanté hoy y pensé que sería un sábado cualquiera. Y recién ahora, a las 11 de la noche, puedo decir que no. Quizás es el día que más esperé desde que decidí olvidarte.

Me di cuenta de que no me equivoqué. No. Siempre pensé que sucedería eso y hoy, al abrir por curiosidad algo, lo supe. Y me alegré. Creo que algo se removió dentro de mí. Pero no fue pena, sino alivio. Prefiero eso a que pase otra cosa. Prefiero que seas feliz así que de otra forma. Quizás vuelves a ser el mismo de antes, quizás vuelves a sonreír. Quizás vuelves a ser feliz.

Querer a alguien implica ser feliz por esa persona, aún cuando no esté contigo. Y creo que me hizo feliz el saber que vas por buen camino. Jamás pensé que me alegraría algo así, pero de todo corazón, te prometo que es así. Mi vida ya va por otro rumbo, aún sin destino definido, pero ya está decidido. Fue difícil olvidar, pero lo peor ya pasó. El dolor ya pasó. Vienen otras etapas, lo sé. Vienen otros desafíos. Vienen otras alegrías.
Sólo diré gracias. Gracias por todo. Por las penas y alegrías. Por las sonrisas y los abrazos. Por todo. Gracias por todo.

lunes, 28 de marzo de 2011

en mi camino a ser feliz.




Alguien me dijo por ahí que olvidar no es fácil. Pero que si se logra. El problema es que no es fácil hacerlo cuando tu mente aún detecta señales. Por otro lado, es como intentar cerrar un capítulo que no se escribió. ¿Como logras darle un final?¿Como dar vuelta la página?


Sólo diré que pese a todo, cada día busco volver a ser feliz. Como dije en un post anterior: ‘quiero volver a sonreír…no para el resto, sino para mi’. Y hoy, puedo decir que por fin pasó algo que me indicó que si, se puede olvidar. Que puedo avanzar, que puedo seguir adelante. Que no te necesito para ser feliz. Que mis días ya no dependen de ti. Que ahora al verte, cada día siento menos ese tierno nerviosismo. Que el ignorarte me hace feliz. Que ya no necesito mirarte para ser feliz. Ver tu cara de desconcierto y confusión al no lograr mi atención me alegra. Ver tu cara de extrañez y tristeza al ver que no te presto atención ni escucho tus historias. Al ignorarte por completo.

Me alegra (aunque me apena decirlo) que sientas lo que sentí. Ese ‘si te he visto no me acuerdo’ duele. Y espero que ahora lo entiendas. Nunca leerás esto. Lo sé. Pero soy feliz con el hecho de que el mundo sepa que estoy en mi camino a ser feliz, o al menos, en mi camino a intentarlo.    :)

sábado, 19 de marzo de 2011

Última dedicatoria.


Esta es la última vez que te escribo. Sólo diré que esto me agota, me corroe. Y me duele. En demasía. Y cuando aquello que se supone te hace feliz comienza a dañar, es mejor olvidar.

¿Odiarte? No puedo. Vivir con odio no es lo mío. Creo que lo mejor es cerrar este capítulo, levantar la mirada y continuar. Es lo más sano. Antes que esto me agote aún más, antes que esto se transforme en sufrimiento. No quiero terminar dañada. No lo merezco.

Huir tampoco es opción. La vida me ha enseñado que lo mejor es enfrentar las cosas. Día a día verte, observando, riendo. Verte todos los días. Quizás verte con otra. En fin, debo estar preparada.

Quizás debo llorar. Pero ten por seguro que será la última vez. Mañana me levantaré y será un día nuevo. Donde me concentraré en mi vida, en retomarla. Continuaré la búsqueda de aquella persona que me quiera de verdad, que se preocupe por mí. Quizás estaré eternamente en dicha búsqueda, no tengo tanta suerte en el amor como otros. Pero no pierdo nada en intentarlo. ¿No crees?

lunes, 31 de enero de 2011

wasting my time. again.


"Don't Let Him Waste Your Time."

Oh rayos. Jarvis Cocker. Tienes toda la razón. Lo peor es que cada vez que lo intento, fracaso notablemente.


domingo, 16 de enero de 2011

y así partió el año. Vorágine.

Me siento tranquila. He de replantearlo. Me siento tranquila, hasta ahora. Fue extraño. Todo. La vorágine de éstas dos últimas semanas ha sido indescriptible. Creo que todos nos creemos inmunes a ciertas situaciones de la vida. Pero como dicen: ‘no pasa hasta que te pasa’.
Y si, me enfermé. Creo que fue la gota de rebalsó el vaso. ¿Colapsé? Quizás. Mi cuerpo no dio más, bajaron las defensas a niveles extremos, me enfermé y mi sistema inmune empezó a matar mis plaquetas. Todo un circulo vicioso. Los médicos me dijeron que quizás fue un cúmulo de cosas: enfermedad previa, estrés, hipersensibilidad de mi sistema inmune, etc.

Y tienen razón. Creo que diciembre para mi fue un mes complejo. Mi mamá me había comentado que estaba más ‘decaída’ de lo normal. Y la semana de colapso en diciembre (si, esa horrible semana) hizo también su parte. Luego ya todo devino por mejores situaciones y por un par de semanas olvidé todo. Y cuando por fin me dije: ‘Bien, ahora eres libre’, mi cuerpo colapsó finalmente.

Y terminé en la clínica. Con PTI (Púrpura Trombocitopénica Idiopática o Inmune) En resumen: mis glóbulos blancos matan a mis plaquetas (encargadas de la coagulación). Por lo tanto, ante cualquier golpe o caída, al no tener plaquetas las lesiones no sanan. Es decir: ‘si me pego, CAGO’.
Llegué con 3 mil plaquetas a la Clínica, cuando lo normal (dependiendo de factores genéticos y de cada persona) está entre 200-400 mil plaquetas. Lo peor de todo (y el miedo que tenía) era que los síntomas del púrpura son similares a la Leucemia. Pero como ya tenía antecedentes de PTI previos (me dio a los 3 años por primera vez), las dudas se disiparon rápidamente.

Bien, como siempre digo: ‘TODO pasa por ALGO’. Creo que quizás es parte de la vida. Es parte de los tropiezos que tiene. Esta enfermedad trajo cosas buenas y malas. Pero destacaré las buenas, especialmente la preocupación de la mayoría. A todos los que me enviaron ánimos y cariños, no saben cuan agradecida estoy. Realmente solo diré: GRACIAS!!!!! :)