viernes, 26 de agosto de 2011



"Hay cosas que llegan solas....no hay que buscarlas ni perseguirlas".



Estoy seriamente empezando a dudar de eso. Me cansé de esperar.

lunes, 22 de agosto de 2011

wondering


Odio este limbo, odio no saber que sera de mi vida. Odio. Siento que la inestabilidad quiere volver a surgir. Pero es distinto a la vez pasada. Antes, estaba sensible en demasía. Ahora, toda mi vida es tan nada que siento que sufriré sin darme cuenta. Sufriré con pocas lágrimas y sin motivo aparente. Siento que mi vida ya perdió las fuerzas. Cuesta encontrar motivos para despertar, para seguir, para reir y sonreír. Faltan abrazos. Falta preocupación. Faltan momentos y nanosegundos de felicidad.

El tiempo apremia.


Tengo demasiadas cosas en que pensar. Pero estoy evitándolo, huyendo. No quiero tomar una decisión, aunque aún no sé sobre que es. No tengo fuerzas para analizar, no tengo ganas de desgastarme. Si, dejo todo a medias. Cierto. Y temo seguir haciendo lo mismo, pero mi temor al rechazo es mayor. Una idiota, una completa idiota.
Y no sé. Es un círculo vicioso. Estoy cansada de eso. Pero luego me acuerdo de lo mal que lo he pasado en este aspecto y la cobardía me inunda. En fin, algún día tengo que perder el miedo. Y más vale que sea luego, o sino esto será eterno y como dijo alguien por ahí: “Seguiré siempre así”. Y eso si que no. 

cosas que pienso

Me acostumbre a vivir esperando. Me acostumbré a nunca terminar las cosas, en todo aspecto.

Y me aburrí. No quiero que vuelva a ocurrir.

lunes, 25 de julio de 2011


Es como si estuviera esperando. ¿Esperando qué? Esperando que las cosas, nuevamente, no funcionen. Si, creo que todo funciona así. Al menos en mi vida ya es costumbre. 

Quizás hay resignación. Pero la verdad es que llegué al punto en que detesto sufrir. Odio sentirme mal y deprimirme cuando las cosas no salen como hubiese deseado (lo cual ocurre casi un 70% de las veces). Quizás ahora solamente espero que nuevamente, no funcione. Que nada se de y que por gente externa, todo se caiga en pedacitos.

Espero que algún día la vida me sorprenda. Y por fin, algo vaya más allá. Que se rompa ese insoportable círculo. Que se repite una y otra vez. Que se de algo distinto, que se rompa esta absurda monotonía. Que mi vida tenga algo más de sentido.


miércoles, 20 de julio de 2011

Y me piden explicaciones.



Sólo diré que un día me levanté aburrida. De leer siempre lo mismo, de soportar cosas que no debería y de sonreírle al mundo, cuando en verdad no es así.
Me cansé de algunas personas, me hastié de tener que aparentar que todo está bien. Me aburrí de decir siempre que sí, para no quedar mal con la gente. Creo que se me olvidó ser como realmente soy: una persona que no se deja pasar a llevar, que dice todo lo que le molesta y no se guarda nada, que llora cuando tiene que llorar y ríe cuando tiene que reír. Una persona no cínica, honesta y pensativa. Tímida y concentrada. Selectiva sobre a quién le cuento mis cosas.

Mi meta ahora es preocuparme por aquellos que si lo hacen por mi. Que de verdad lo demuestran. Y sacar a esas personas que traen consigo demasiada carga negativa. Siempre me dije: rodéate de gente que te haga feliz. Que te roben sonrisas y te den alegrías. Que te suban el ánimo y se preocupen por ti. Que sean verdaderos contigo.

Hace varias semanas atrás tuve una conversación que me hizo pensar. Y esa persona me recordó a mí. Su postura ante la vida era similar a la mía. Y ahí, después de algunas palabras, me di cuenta que había dejado de ser yo. Que miles de circunstancias me habían cambiado. Cambiado, en gran parte, mi forma de ser. Y que ahora, todo se juntó. Y me di cuenta de muchas cosas.

Quiero volver a ser yo. Pero de forma mejorada. Y más que nada, quiero ser feliz. Sólo eso quiero.

miércoles, 22 de junio de 2011


Desde hace demasiado tiempo no puedo escribir algo de forma decente. Suelo abrir la página de Word y mirar la pantalla en blanco por largos minutos. Y luego la cierro. O sólo escribo un par de líneas sin sentido, que luego borro y elimino.

Ni idea que. Quizás mi vida volvió a la normalidad. Quizás perdí la capacidad de escribir. Quizás no quiero analizar más. Quizás no quiero perderme nuevamente entre las frases y letras de esto. 

Quiero vivir, sentir.