Todo está diferente. Y me gusta que sea así :)
martes, 25 de octubre de 2011
jueves, 22 de septiembre de 2011
envejecer es inevitable, madurar es opcional
Estoy en esa época en mi vida, en que me cuestiono todas mis decisiones por completo. Por sobre todo, aquellas que tomé hace años atrás.
Me preguntó por qué quise madurar tan rápido. Por qué no fui más adolescente para mis cosas, por qué no hice un par de cosas mal. Por qué. Y sigo sin entender por qué ahora, cinco años después, me cuestiono por qué no fui más espontánea en esa época. Por qué ahora siento inmensas ganas de serlo, pero el pensamiento me lo impide 'ya tienes 20, esas cosas son para las adolescentes de 15'. Y me quedo con las ganas de reaccionar de forma distinta. Nunca fui espontánea, y ahora que deseo serlo, siento que es muy tarde.
Algunos me dirán 'Nunca es tarde'. Cierto. Pero sería ilógico y sin sentido buscar respuestas y tratar de ser algo que no fui, por exceso de madurez o por cobardía.
En fin, mil cuestionamientos. Pero a pesar de todo, debo poner en practica lo siguiente: 'envejecer es inevitable, madurar es opcional'. Si, es cierto. Nada se pierde con intentar, con actuar. Creo que lo mejor es romper mi corazón una y otra vez. Ya algún día alguien lo recibirá con cariño, alguien no lo dañará tanto ni abandonará. Y quizás ahí se repararán todas las heridas. Quizás ahí todos los riesgos tomados valgan la pena. Quizá ahí no sean en vano. Nunca nada es en vano. Nada.
lunes, 22 de agosto de 2011
wondering
Odio este limbo, odio no saber que sera de mi vida. Odio. Siento que la inestabilidad quiere volver a surgir. Pero es distinto a la vez pasada. Antes, estaba sensible en demasía. Ahora, toda mi vida es tan nada que siento que sufriré sin darme cuenta. Sufriré con pocas lágrimas y sin motivo aparente. Siento que mi vida ya perdió las fuerzas. Cuesta encontrar motivos para despertar, para seguir, para reir y sonreír. Faltan abrazos. Falta preocupación. Faltan momentos y nanosegundos de felicidad.
El tiempo apremia.
Tengo demasiadas cosas en que pensar. Pero estoy evitándolo, huyendo. No quiero tomar una decisión, aunque aún no sé sobre que es. No tengo fuerzas para analizar, no tengo ganas de desgastarme. Si, dejo todo a medias. Cierto. Y temo seguir haciendo lo mismo, pero mi temor al rechazo es mayor. Una idiota, una completa idiota.
Y no sé. Es un círculo vicioso. Estoy cansada de eso. Pero luego me acuerdo de lo mal que lo he pasado en este aspecto y la cobardía me inunda. En fin, algún día tengo que perder el miedo. Y más vale que sea luego, o sino esto será eterno y como dijo alguien por ahí: “Seguiré siempre así”. Y eso si que no.
cosas que pienso
Me acostumbre a vivir esperando. Me acostumbré a nunca terminar las cosas, en todo aspecto.
Y me aburrí. No quiero que vuelva a ocurrir.
Y me aburrí. No quiero que vuelva a ocurrir.
lunes, 25 de julio de 2011
Es como si estuviera esperando. ¿Esperando qué? Esperando que las cosas, nuevamente, no funcionen. Si, creo que todo funciona así. Al menos en mi vida ya es costumbre.
Quizás hay resignación. Pero la verdad es que llegué al punto en que detesto sufrir. Odio sentirme mal y deprimirme cuando las cosas no salen como hubiese deseado (lo cual ocurre casi un 70% de las veces). Quizás ahora solamente espero que nuevamente, no funcione. Que nada se de y que por gente externa, todo se caiga en pedacitos.Espero que algún día la vida me sorprenda. Y por fin, algo vaya más allá. Que se rompa ese insoportable círculo. Que se repite una y otra vez. Que se de algo distinto, que se rompa esta absurda monotonía. Que mi vida tenga algo más de sentido.
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